El trasfondo de la belleza
 

En el marco del Congreso Europeo de Ginecología Estética, organizado por la Sociedad Europea de Ginecología Estética (ESAG), el ginecólogo mendocino Adrián Gaspar (que además es Especialista en Medicina Antienvejecimiento y Clínica Estética), fue distinguido con el premio a la "Mejor Idea Prototipo en Ginecología Cosmética en 2016", gracias al desarrollo de una técnica láser no invasiva para resolver problemas vinculados con la pérdida involuntaria de orina, el prolapso genital y la sequedad vaginal.

La alimentación de los últimos 200 años, caracterizada por alto consumo de almidón refinado sin fibra ni micronutrientes (vitaminas y minerales)asociada al consumo masivo de azúcares refinados nos ha llevado a una tormenta nutricional perfecta que ha hecho naufragar cualquier intento por la medicina moderna por controlar la creciente plaga de Enfermedades Degenerativas Crónicas que en términos de mortalidad y sufrimiento humano empequeñece cualquier otra plaga que haya existido en la historia de la humanidad. Me estoy refiriendo a las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades cerebrovasculares, la neurodegeneración y un largo etcétera.

Esta verdadera “Trampa Alimentaria” asociada al sedentarismo casi espantoso que hoy el hombre ha desarrollado (conforman lo que la gente llama “estilo de vida”), nos llevan a que nuestro proceso de envejecimiento se desarrolle en forma acelerada y con un trasfondo de silenciosas alteraciones metabólicas que abonan el terreno para que se desarrolle con el tiempo la enfermedad crónica en casi el 80% de los seres humanos y condiciona una vejez (que con suerte sólo un  20% de la población tendrá) con pésima calidad de vida.

 Estamos viviendo en contra de nuestra genética ya que nuestro genoma se forjó durante 2,5 millones de años de evolución comiendo fibra y nutrientes que hoy no se consumen y caminando entre 10 y 20 mil pasos por día cuándo hoy tristemente caminamos tres mil pasos al día. Jamás el almidón dietario de hoy, los azúcares y aceites refinados y grasas saturadas representaron alguna ventaja evolutiva en el pasado. Nuestro sistema no está preparado para nutrirse de este tipo de alimentos que hoy representan la base de la alimentación humana. Estamos viviendo en una Discordancia Evolutiva.

Hoy la medicina, comienza a ofrecer algunos caminos posibles que atienden esta situación. Mi interés personal y profesional se expresa en este sentido desde hace años, por lo que mi trabajo se orienta a "modular el proceso natural de envejecimiento" para llevarnos al plano de lo que yo llamo "Envejecimiento Inteligente".

Se trata de proveer al organismo de nutrientes (que la dieta refinada no aporta) en altas dosis por vía directa de acceso al cuerpo (endovenosos), con lo cual se consigue de manera rápida y segura el mejoramiento de la función celular y por ende de los órganos, además de revertir también esta situación dismetabólica que nos pone en riesgo de enfermedades crónicas y muerte antes de los 68 años. 

Envejecer es un concepto amplio que involucra aspectos fundamentales de nuestra salud pensando en términos de vitalidad, de belleza y de calidad de vida. Nos preocupamos casi permanentemente de hacer inversiones inteligentes, comentarios inteligentes, de llevar adelante una educación inteligente con nuestros hijos, planes inteligentes.

Estoy convencido que si mi propósito es envejecer de modo inteligente, resolvería los anteriores planteos en este único; y hoy existe una medicina para esto.